El muerto es mapuche, el único procesado también

 

Cuando la bala disparada a Rafael Nahuel, por el Cabo 1º del grupo Albatros de la Prefectura, Francisco Javier Pintos, todavía no terminaba de matarlo, los jóvenes mapuche que se encontraban con él intentaron salvarlo, bajando de la montaña su cuerpo herido. Entre ellos estaban Fausto Jones Huala y Lautaro González Curuhuinca. La acción solidaria fue castigada por el Estado. Los detuvieron y criminalizaron. Días después fueron excarcelados, pero otra vez se dictó su prisión. En ese contexto, Lautaro decidió permanecer en  clandestinidad.


Señaló Lautaro en un comunicado del 9 de agosto de 2018: “A 3 meses de revocada la excarcelación y un mes de que el juez gustavo villanueva ordene mi captura, declaro públicamente que NO ME ENTREGARÉ AL SISTEMA DE JUSTICIA WINGKA, que siempre defiende los intereses de los poderosos, porque no creo en su supuesta imparcialidad, ni su forma clasista de impartir lo que entiende por “justicia”.

 

Expresa también: “Ante este panorama de persecución, hostigamiento y criminalización, pretenden culparnos de un supuesto “enfrentamiento armado” para proteger y dar impunidad a los asesinos del weichafe Rafael Nahuel Salvo. Entregarme mansamente quedando en manos del estado y su sistema judicial corrupto nunca fue una opción, porque aprendí de mi gente a resistir y combatir la opresión a la que pretenden someternos. No me arrepiento de haber intentado salvar la vida del weichafe Rafael Nahuel Salvo, de haber bajado su cuerpo moribundo de la montaña hasta la ruta, para que su familia no padezca el sufrimiento de que desaparezca en manos de las fuerzas represivas. Asumiré las consecuencias y no claudicaré en mi accionar”.

 

En estos días, los mismos jueces que revocaron la excarcelación de Lautaro y Fausto, Juan Carlos Gemignani, Liliana Catucci y Eduardo Riggi, jueces de la Cámara Federal de Casación Penal Sala III, anularon el procesamiento del Albatro Pintos, autor material del crimen de Rafael Nahuel, y el pedido de investigación sobre el jefe del operativo Pablo Berra.


La “justicia” vuelve a mostrar su rostro racista, consolidando las decisiones de la Ministra Bullrich de garantizar la impunidad para los asesinos, y criminalizar a quienes luchan.


Mirta Curuhuinca, mamá de Lautaro, toma la palabra, para recordar que la injusticia continúa, y que es necesario no anestesiar la lucha. Por justicia para Rafael Nahuel, por la absolución de Lautaro, para que cese la persecución al pueblo mapuche. Mirta Curuhuinca dice: soy de Kurra Mapu. Mi hijo Lautaro hoy en día se encuentra en clandestinidad, por la situación de persecución que sufre. Él fue uno de los jóvenes que bajó el cuerpo de Rafael Nahuel en la Winkul Mapu, en el proceso de recuperación donde reprimieron y murió Rafael Nahuel por un tiro por la espalda.

 

El 23 de noviembre, las fuerzas represivas intentaron desalojar violentamente a la comunidad de Winkul Mapu. Varios jóvenes subieron la montaña intentando evadir la fuerte represión. El 25 de noviembre, el grupo Albatros los persiguió, asesinando a Rafael Nahuel, e hiriendo a varios de ellos.

 

Lautaro en ese momento estaba ahí. Como lagmien, apoyamos los procesos de recuperación. Más sabiendo la importancia de ese proceso, ya que allí se estaba levantando la lagmien machi Betiana Colhuan. Las recuperaciones siempre las apoyamos como lagmienes. Lautaro llegó en ese momento en que fue la represión, y con otros jóvenes salieron corriendo para salvar sus vidas. Él ahora se encuentra en clandestinidad, porque cuando bajó el cuerpo, cayó preso. Estuvo cuatro días preso, y se pudo lograr la excarcelación. Con el tiempo la fiscal Little apeló la excarcelación y la aceptaron. Él había arreglado ir a firmar una vez por semana primero, y después una vez por mes. Cuando nos enteramos que se apeló la excarcelación, acordamos por una cuestión de resguardo que él tomara la clandestinidad, viendo la persecución que tenemos como pueblo mapuche. Viendo también otros casos de persecución que hay.

 

Esto no empieza un año atrás. Ya mi hijo no podía entrar a Chile hace más de un año. No sabíamos por qué. Él intentó cuatro veces entrar a Chile, ya que necesitamos viajar por una cuestión de salud y no lo dejaron pasar. Cuando preguntaba por qué, los pacos le decían que tenía un antecedente negativo, y por eso le negaban la entrada al país. Nunca supimos cuál era ese antecedente, suponemos que sería una intervención de los servicios de inteligencia. Porque de Argentina podía salir lo más bien, no tenía entradas a la Comisaría. Nunca había sido detenido, ni registrado, ni nada de eso. Sabíamos que había informes de Inteligencia que nos estaban fichando hace tiempo, a cualquier mapuche, a cualquier persona con conciencia y sale a luchar, o apoya la lucha social, la lucha mapuche. Nosotros nunca entendimos por qué Chile hacía eso, pero nos damos cuenta que es por la persecución política que hay.


Cuando Lautaro bajó el cuerpo de Rafael, y después de la apelación de Little, como familia decidimos el resguardo de él, que fuera a la clandestinidad, porque sabemos que la persecución es una cuestión política del Ministerio de Seguridad. Ellos quieren encarcelar a los jóvenes que se están levantando en lucha, como  nuestros jóvenes mapuche, como cualquier joven. Ellos ven un peligro en los jóvenes mapuche, porque los chicos no bajan la cabeza. Nosotros ya hemos tomado esa decisión, que no nos íbamos a dejar pisotear más. Por eso ellos también tienen miedo de la situación que se está levantando aquí en la Cordillera. En todos lados se está levantando una fuerza grande de lucha contra el capitalismo.

 

Una de las razones de la fuerte solidaridad de las y los jóvenes mapuche, era el apoyo al proceso de levantamiento de la Machi Betiana Colhuan, prima de Rafael Nahuel. ¿Qué significa para el pueblo mapuche, que se levante una Machi?

 

La lagmien Betiana es una de las primeras autoridades espirituales del pueblo mapuche. Su levantamiento significa un antes y un después en nuestro pueblo, porque antiguamente nosotros podíamos tener más newen, con la fuerza de la Machi que levanta, que es la conexión con los espíritus y con nosotros, con el mundo físico. Sabemos que vienen otras personas, otros lagmienes con procesos de autoridad. Siempre hay unión de lagmienes para apoyar estos procesos.

 

Lautaro pasó por ahí. En ese momento sucedió la represión. De ahí ellos escapan, suben, y en ese grupo también estaba Rafa. Lautaro fue uno de los tantos jóvenes que estaban ahí. De casualidad, o de causalidad, no sabemos. Pero él tomó la decisión, porque como él no había tenido ninguna causa, no había tenido ningún problema, creyó que no iba a tener tanto problema, y le iba a salvar la vida a Rafa. La decisión fue llevarlo para ver si lo podían salvar.


Además nosotros pertenecemos a Kurra Mapu que es donde desapareció Santiago Maldonado, y donde quisieron implantar su cuerpo también. Eso a muchos de nosotros nos golpeó, sufrimos mucho. Y más los jóvenes que quedaron marcados. Ahí uno se da cuenta a qué se está enfrentando. Lautaro no quería que pase lo mismo que había pasado con Santiago, que lo asesinaran, lo desaparecieran. Entonces quisieron bajar el cuerpo, salvarle la vida, y que no lo desaparezcan. No dejarlo solo. Por eso no dejaron al lagmien hasta último momento.

 

En ese contexto lo detienen a Lautaro. ¿De qué lo acusaron?

 

Cuando lo detienen, las primeras causas son de muerte dudosa de Rafael Nahuel, usurpación, y enfrentamiento con la autoridad a mano armada. Después de las pericias, los rastrillajes, se dieron cuenta que los chicos no tenían armas. Se encontraron alrededor de 300 cartuchos de balas de goma y cartuchos de 9 mm..

 

El terreno donde está la Winkul está a unos 300 metros arriba en la montaña, pero los cartuchos se encontraron unos 1000 metros arriba. A Rafita lo mataron 1000 metros arriba. Junto a él hirieron también a otros dos jóvenes mapuche, como consta en la causa: Gonzalo Coña, y Johana Colhuan, prima hermana de Rafita Nahuel y hermana de la Machi Betiana. ¿Significa que los Albatros salieron a cazar mapuches?

 

Sí. Por esa razón, el juez ordena la prisión de Pintos, como responsable material del crimen de Rafa, prisión que ahora revocan en la Cámara de Casación. En el caso de Lautaro, la causa de muerte dudosa cayó, pero le queda usurpación y enfrentamiento a la autoridad, que son dos causas excarcelables. Ahí vemos cómo es la trama de la justicia, la mafia judicial, porque las dos causas son excarcelables, pero como Lautaro tomó esta decisión, ellos dicen que no está a derecho, y que entonces no tiene derecho a defenderse. Estuvimos un año con un grupo de abogados que no encontraron una solución, una estrategia jurídica que él pudiera resolver, y decidieron renunciar. De ahí en adelante busqué nuevos abogados para que tomen la causa, ya que es una causa difícil porque muchos no quieren defender a los mapuche.

 

Conseguimos ayuda, y ahora los nuevos abogados son de la Gremial: Eduardo Soares y Laura Tafettani. Ellos hicieron un escrito para la eximición de prisión, pero el juez Moldes lo rechazó. Lo apelaron, se fue a Fiske. Ahí lo rechazaron de nuevo. Se toman de un mensaje de texto que es ridículo.  Salió del teléfono de Fausto, que lo tenían registrado. Nunca comprobaron que era de Lautaro, porque él nunca usó teléfono. Es como un resguardo para él. Nunca le gustaron las cosas tecnológicas. Y lo toman como prueba para no darle la eximición de prisión. Los jueces de Fiske dijeron que él está en rebeldía. Los abogados van a seguir apelando todos los rechazos, hasta que llegue a nivel internacional el caso de Lautaro.

 

Nosotros, conociendo la historia argentina, sabemos lo que les ha pasado a los testigos. Hoy en día Lautaro es un testigo clave, con otros lagmienes que ya también están identificados, y están dispuestos a atestiguar contra la policía, lo que pasó allá arriba, en ese lugar. Viendo esa realidad, nosotros como familia teníamos miedo que él vaya preso, y que después en la cárcel digan: “se ahorcó”, o “estaba deprimido y se mató”, “peleó con una persona y lo hirieron”. Eso es muy común. O que desaparezca, como desapareció Julio López y tantos casos de desaparición de testigos de causas. Estamos luchando contra el Ministerio de Seguridad de un gobierno al que no le importa nada. Entonces no podemos confiar en la justicia. Nosotros como pueblo mapuche o para gente pobre como nosotros, nunca llega la justicia.

 

 

¿Qué significa para vos, su mamá, que Lautaro tenga que vivir en la clandestinidad?

 

Nosotros somos actores políticos. Lautaro, al tomar estas acciones, al haber estado en ese lugar, al haber decidido ese camino, más luchando con este gobierno de turno, sabemos que cumplimos un rol. Como actores políticos, a veces se tienen que tomar decisiones, que son las más dignas para nosotros, como no someterse al poder judicial, no someterse a una injusticia. Él en realidad no tendría por qué estar clandestino, porque como le digo, las causas son excarcelables. La persecución va más allá, porque el Ministerio de Seguridad quiere tapar las cosas que hace.

 

Yo como madre me siento orgullosa de él, de su posición, de no someterse, de asumir la clandestinidad. Sabemos que esa fuerza, ese newen viene de nuestros antepasados. También sabemos que tenemos que resguardar mucho a los jóvenes, porque a nosotros, como personas grandes, no nos ven como peligro. Pero a los jóvenes sí, por eso los persiguen. Éste es también un caso de gatillo fácil. Sabemos lo que pasó con Rafael, lo que pasó con Maldonado. Pero también sabemos que en este territorio la policía, los fiscales, los juzgados, siempre juegan un papel con casos que nunca se pudieron cerrar, como los Calfullanca.

 

Como joven de 21 años, podría estar haciendo cualquier cosa. Pero asumió esta posición, ser mapuche y luchar por su pueblo, luchar por sus antepasados, por el territorio. Yo como madre me siento orgullosa de él que tenga la madurez de sostener esa postura.

 

* Publicado originalmente en Nodal

** Informe sobre la situación jurídico/política de Lautaro Curuhuinca

Please reload

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now