La Wallmapuchización de Chile

 

Multitudinarias movilizaciones se levantan de norte a sur en el Chile post-Pinochet. La verdad habla por sí sola, el pueblo controla las calles de la capital del país, así como en regiones; por si fuera poco, la ruta 5 que une el territorio de un extremo al otro, también es blanco de quema de peajes, movilizaciones y barricadas. Mientras tanto, escondido del pueblo, el Presidente Piñera, pretende ser indiferente al repudio generalizado y a los ecos de la opinión internacional.

 

Se trata de las acciones más masivas de la historia de Chile, adquiriendo un carácter épico, debido al extremo nivel de violencia con el que se busca frenarlas desde el Estado. Las élites se resisten a deponer al tirano, a pesar de que en la práctica, ni con “Estado de emergencia” han logrado desmovilizar a las masas insurgentes. Allí donde un político de centro, vería una plataforma de dialogo, Piñera ve un “campo de guerra”.

 

Hace unos meses atrás se había instalado una nueva guerra de ocupación del Wallmapu (país Mapuche), cuando Piñera-Chadwick presentaban el “Comando Jungla” y el “Plan Araucanía”, y era asesinado el weichafe Camilo Catrillanca (14 de Noviembre 2018). Se evidenciaba un plan de exterminio físico a la resistencia Mapuche. Este cruel asesinato y la falsedad de argumentos de toda la cadena de mandos, incluido el ministro Chadwick y Piñera, detonaron un gran levantamiento Mapuche, seguido de una ola de revuelo a nivel político y social, haciendo tambalear la famélica institucionalidad del Estado.

 

Pero este punto de inflexión en la lucha y organización Mapuche, no es más que la antesala del descalabro del edificio institucional, aliado de los estancieros, colonos, y forestales. La militarización, criminalización y asesinatos selectivos al Mapuche, como práctica del modelo, luego del último levantamiento estudiantil contra el aumento del boleto del Metro, se amplió a todo el país.

 

La “wallmapuchización” de todo Chile, tras declararse el Estado de emergencia, es interpretado por la gran mayoría de la población como un anuncio premonitorio que daba el pueblo Mapuche, de hacía bastante tiempo, acerca del terrorismo de Estado, con sus crímenes y montajes. El tsunami de movilizaciones de esta última semana, donde sobresale la bandera Mapuche (Wenufoye), incluso en igualdad de condiciones con la bandera chilena, habla a las claras de una manifiesta solidaridad en la lucha, que hoy más que nunca, requiere presentarse como unificada contra el mismo enemigo. Es el 90% de la población contra un puñado de familias dueñas de todo.

 

La derecha quiere quedarse incluso a contramano de la historia. Con sus casi nulas bases sociales no podrá sostener al gobierno ante tan imponente movimiento y su única opción de control es la bala o el gas pero, como dice todo el mundo, no son 30 pesos, son 30 años. Lo que se derrumba es el modelo y la institucionalidad vigente.

 

 

* Mauricio Nilian es miembro fundador de la Universidad Popular Originaria-Mendoza, director de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios en U. Congreso, e integrante de Educadores Interculturales. Mapuche del Puelmapu

 

** Publicado originalmente en Periódico Fewla

Please reload

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now